Las personas que han experimentado un trauma de apego durante la primera infancia desarrollan una voz crítica interior muy fuerte para protegerse de nuevas críticas, burlas y sentimientos de abandono. Incluso las personas con apegos seguros pueden tener algunas de estas partes críticas de sí mismas y eso es saludable y normal. Lo que no es saludable y es una característica típica del trauma es cuando esta voz crítica interior se vuelve muy fuerte a tal punto que controla y dirige nuestra vida.

En una persona que tiene un historial de trauma, la voz crítica interior no puede simplemente detenerse con un: «Oye, cometiste un error». Esta va hasta el final, diciéndote: «Eres un error, no mereces nada bueno, siempre serás vago, siempre serás desagradable y no deseado», y cosas como estas. Entonces, esta voz crítica tomará una situación específica y la generalizará influyendo en tu autoestima.

Por lo que, si has experimentado un trauma de apego durante la infancia, puede que haya una parte de ti que este aún atrapada en esa etapa de desarrollo emocional y, por lo tanto, habrá situaciones que todavía desencadenarán a ese niño pequeño porque sigue atrapado en esa etapa emocional.

La voz crítica interior de la que hablamos es esa parte que odia al niño interno porque siente que es inmaduro, fuera de control, sensible, débil y emocional.

A menudo, una persona con trauma puede ir de un extremo a otro: puede encontrarse entre voces críticas interiores que se odian a sí mismas y se golpean entre sí y constantemente se critican, o simplemente pueden irse al otro extremo y desarrollar un nivel grande de auto-tolerancia y dejar que otros hagan lo que quieran con ellos.

Estas voces críticas internas están haciendo todo lo posible para hacerte sentir no deseado, rechazado, abandonado y criticado por otras personas.

Existen muchos tipos de voces críticas internas:

1. El perfeccionista.

Te dice que siempre tienes que hacer todo a la perfección. Tienes que verte perfecto. Tienes que ser perfecto o nadie te querrá y este nivel de perfeccionismo a menudo puede provocar parálisis y dilación porque no quieres hacer nada a menos que se pueda hacer a la perfección y por lo tanto serán muchas las cosas que no harás por culpa de este temor.

2. El moldeador.

Es muy similar al perfeccionista, pero con una opinión ligeramente diferente. El trabajo del moldeador es transformarte en lo que otras personas quieren, para que les agrades y te acepten, por lo que se crea esta desconexión, que meterá en dudas quién eres e incluso qué tipo de cosas te gustan hacer.

3. El culpable.

Es la voz que dice: «Eres malo, no mereces el perdón, no lo mereces porque no solo cometiste un error, sino que tú eres un error». Esta puede ser la voz crítica interior predominante que se desarrollará especialmente en situaciones donde haya religiosidad mezclada con el trauma del apego.

4. El debilitador.

Esta voz crítica interior te impide avanzar, tener éxito y seguir tus sueños porque afirma que el fracaso es inevitable. Afirma que no eres lo suficientemente bueno, así que en lugar de que salgas y fracases y seas rechazado y burlado, te convencerá de que no eres lo suficientemente bueno para detenerte y mantenerte donde estás tan seguro.

5. El jefe.

Esta es la voz que te dice que siempre tienes que trabajar más duro. No podrás parar para tomar un descanso o tener tiempo para ti para que puedas relajarte. Siempre tendrás que estar haciendo algo. Tienes que mantenerte siempre ocupado. Esto puede ser una parte que se desarrolla especialmente como respuesta a los padres que siempre están presionando a sus hijos para que hagan más, para que logren más y para que los niños siempre sientan que tienen que estar haciendo algo porque sus padres no los aceptarán si los ven jugando o relajados.

6. El controlador.

La voz que controla cada cosa que haces. Constantemente te dirá: «No lo estás haciendo bien, hazlo de esta manera». «No te estás poniendo bien la ropa, no lo estás haciendo lo suficientemente rápido, no estás comiendo la comida correcta, tú eres asqueroso”. Te repito, el propósito de esta voz es protegerte de las críticas de otras personas, pero controlará tu vida y constantemente te dirá que estás haciendo las cosas mal y como deberías hacerlas, para hacerlas bien. Esta puede ser otra parte preponderante que se desarrollará como respuesta a un padre narcisista que controlaba cada pequeña cosa que su hijo hacía en lugar de sentarse y dejar que el niño explorase la vida.

7. El destructor.

Esta es la voz crítica interior más dura y la que realmente busca aplastarte. Te dice que ni siquiera perteneces a esta vida y que ni siquiera mereces existir. Si bien eso suena muy duro y casi suicida, no siempre resulta en ideas suicidas o intentos suicidas, pero se convierte en un montón de auto castigo y auto sabotaje.

Es importante entender que las voces interiores no son la voz de tus padres, sino que son un mecanismo de autoprotección.

Sugiero que las conozcas como si estuvieras conociendo a un nuevo amigo porque eso es realmente lo que serán. Aunque lo que hacen suena duro, solo han tenido buenas intenciones, buscaban solo protegerte, así que aprécialas por el papel que juegan en tu vida.

Esto te ayudará a aliviar mucho esa tensión interna que provocan las voces críticas interiores, permitiéndote llegar a un lugar de autocompasión, curiosidad y aceptación que son lo que se necesita para continuar el viaje hacia la curación del trauma.

-Extracto del Libro: «Madres Narcisistas» de Caroline Foster

Compartir

0 0 Votar
Article Rating
Suscríbete
Notificar a
guest
1 Comentario
Más antiguo
Más nuevo Más votado
Comentarios en línea.
Ver todos los comentarios.
trackback

[…] Voz Crítica Interna Viciosa […]

Compartir
error: YO SOY DIOSA © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
1
0
Me encantaría leer tú opinión, por favor comenta.x
()
x