Lo más probable es que tu madre narcisista nunca sea diagnosticada oficialmente, pero eventualmente la reconocerás por los rastros de locura que irá dejando por el camino, por los juegos mentales y la manipulación encubierta que causan sutilmente conflictos entre los miembros de la familia y enfrentan a sus propios hijos.

Una madre narcisista es extremadamente dañina y causa mucho dolor a sus hijos.

Cuando una madre narcisista tiene hijos, no los tiene por la misma razón que una madre sana. Cuando una madre narcisista tiene un hijo, lo hace para que el niño satisfaga sus propias necesidades insatisfechas. Algunas madres narcisistas quieren una extensión de sus propias vidas reales y esperan que sus hijos satisfagan esa necesidad.

Lamentablemente, el amor de la madre narcisista suele ser muy volátil y condicional. Una madre narcisista no puede amar incondicionalmente a sus hijos.

Antes de hablar sobre la madre narcisista, debemos considerar el papel del padre, que casi siempre es un facilitador. Este papel te ayudará a comprender completamente la dinámica de la familia tóxica dominada por una madre narcisista.

Los monos voladores o facilitadores

Los monos voladores son las personas que apoyan y defienden al narcisista. Estas son las personas que los narcisistas reclutan para que estén a su lado. Estos apoyan a los narcisistas tolerando sus comportamientos o salvándolos o rescatándolos de las catástrofes que logran crear en sus vidas.

Estas son las personas que dicen: «Ella es tu madre; necesitas perdonarla “. Los monos voladores generalmente no lo hacen con malas intenciones y a menudo piensan que están ayudando, pero la realidad es que no lo hacen. Refuerzan el comportamiento del narcisista y empeoran el problema. Simplemente están haciendo lo que ellos creen que es correcto.

Y no hacen nada para evitar que el narcisista se salga con la suya. Por lo que los narcisistas reciben la atención que buscan y sin consecuencias. Esto permite al narcisista actuar, ya sea que las personas elijan creer esto o no.

Cada vez que un mono volador dibuja una línea en la arena, el narcisista la cruza, y el mono volador sigue dibujando más líneas. Eventualmente se darán cuenta de que estas líneas no significan nada.

La única razón por la que los facilitadores soportan el comportamiento abusivo es que han sido condicionados a creer que este comportamiento está bien, que tienen que continuar relacionándose con una persona tóxica y abusiva.

Todo lo que están demostrando es que los narcisistas pueden tratarlos como quieran y lo tolerarán porque el bienestar del narcisista les importa más que el suyo propio. Los facilitadores les dicen a los narcisistas que no tienen que tratarlos mejor porque no creen que merezcan un mejor tratamiento.

Esto es tóxico y no saludable; y es exactamente lo que quieren los narcisistas. Los narcisistas quieren monos voladores que sean capaces de prenderse fuego para mantenerlos a ellos calientes; no necesitan nada más.

Los narcisistas tienen que tomar el suministro emocional de otras personas de las que abusan y los facilitadores le están enseñando al narcisista que este comportamiento está bien. Más que eso, se lo están enseñando a sí mismos.

Hay una gran cantidad de culpa en las relaciones con los narcisistas. La relación con un narcisista es como una relación con un bebé; es completa y totalmente unilateral.

Los bebés simplemente no necesitan reciprocidad, y los narcisistas permanecen en ese estado emocional infantilizado por siempre, simplemente toman lo que necesitan sin ver a los otros como personas.

Aquí es donde entran los límites. Los límites son las líneas en la arena que dibujamos cuando decimos: «Si cruzas esta línea, me iré.»

Los límites funcionan con los narcisistas porque les permite cambiar su comportamiento cuando están debidamente motivados, y saben la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto; ellos saben cuáles son las consecuencias.

Las personas que permiten a los narcisistas actuar generalmente no establecen límites claros y no representan una amenaza cuando el narcisista cruza un límite. Esto le enseña al narcisista que los límites del facilitador no significan nada y, por lo tanto, el narcisista no tiene que respetarlos.

Por lo tanto, si te respetas, te proteges y le impides a los facilitadores de crear el desorden que controla y arruina la vida de todos.

Evitar todo contacto será la mejor estrategia para tratar con los narcisistas y sus facilitadores. Un narcisista no puede existir solo, por lo que siempre habrá facilitadores. Cuando se identifican estos facilitadores, deben estar sujetos a las mismas reglas que el narcisista, porque también te están dañando.

Los padres monos voladores

Los narcisistas pueden ser muy inteligentes y astutos al elegir pareja. Buscan a alguien que sea más débil que ellos y que cumpla con sus reglas. Buscan a alguien que puedan manipular; que pase por alto los abusos que cometen con otros, alguien a quien puedan controlar.

El narcisista puede cambiar la forma de pensar de otra persona, y cuando esta no piensa por sí misma, se le llama facilitador.

El facilitador del narcisista le permite a este último de cometer actos sucios. Mantendrán la boca cerrada, pasarán por alto las indiscreciones del narcisista aun cuando saben perfectamente que el narcisista está haciendo algo horrible e incluso abusivo.

De hecho, el padre facilitador permitirá que sus propios hijos sean abusados. La madre narcisista creará un triángulo entre su esposo facilitador y sus hijos. El facilitador simplemente les dará la espalda a sus propios hijos. Una vez que el narcisista es capaz de controlar todas las relaciones, ve al facilitador como otro juguete más. La madre narcisista creará una división no solo entre todos los hermanos, sino también entre los hermanos y su padre facilitador.

Por lo general, el facilitador tiene miedo de algo. Miedo de perder dinero, miedo de perder el estatus social que le brinda el narcisista, miedo de que no lo cuiden y sobre todo tiene miedo de que su esposa narcisista se vuelva contra él, convirtiéndolo en víctima.

El facilitador se sentará a mirar y permitirá que sus hijos sean maltratados; estará tan asustado que hará todo lo que el narcisista le exija. Dará la espalda a sus propios hijos, a pesar de que estén siendo maltratados física, emocional o sexualmente. Abandonará por completo a sus hijos, incluso si estos están sufriendo.

El padre facilitador no tiene excusas para su comportamiento; observa a sus hijos abusados de muchas maneras horribles y aunque podría haber hecho algo al respecto, se niega a hacerlo.

Después del lavado de cerebro, el facilitador estará de acuerdo con las mentiras del narcisista; alentará la falta de comunicación entre sus propios hijos porque eso mantendrá al narcisista lejos de él y feliz.

-Extracto del Libro: «Madres Narcisistas» de Caroline Foster.

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