El Mundo Simbólico: Arquetipos Paterno y Materno

La parte inconsciente no tiene estructura, sólo identificaciones. Son programas o mitos que tenemos grabados en nosotros. El mundo simbólico es el lenguaje que entiende el subconsciente. En base al simbolismo que hay en nuestro inconsciente, la energía se mueve de una manera u otra y nuestra realidad se crea en base a esto. La parte simbólica, es la que le da la orden al inconsciente y crea la realidad. El símbolo es un código que crea la estructura o forma psíquica que nos aporta una cualidad concreta. El símbolo es el programa que crea el psiquismo. El Ser se expresa siempre desde un programa o Mito. No podemos vivir sin Mitos. Un Mito es una plataforma de conciencia, desde la cual nos expresamos y rige unas leyes. Los Mitos se quedan grabados en nuestro inconsciente en forma de símbolos o arquetipos.

Dos de los arquetipos más importantes que necesitamos tener instalados de una manera equilibrada, son el Arquetipo Paterno y Materno, son los que nos dan nuestra habilidad para enfrentarnos al mundo, identificarnos con él, y romper los lazos que nos limitan en nuestras vidas. Soy uno con la madre hasta que el padre corta. Todo deseo aparece con el NO. Cuando marcamos la Ley aparece la dualidad Si/No. Si: alegría, belleza y abundancia y No: el deseo, que es lo que permite trascender al padre y nos permite crear lo que no tenemos. Es la fuerza que tiene el ser humano para crear lo No conocido El poder del deseo es lo que nos permite trascender cualquier ley o al padre. Porque la ley es algo externo que dirige mi vida.

ARQUETIPO MATERNO:

La madre nos permite amar al mundo, apegarnos a él e identificarte con él para generar vínculos. Es importante tener bien instalado este arquetipo, porque para hacer cualquier cosa nueva en nuestras vidas, tenemos que amarla, apegarnos a ella e identificarnos a ella para que salga bien. La madre es la que trae ese brillo, esa chispa que nos permite amarlo todo. Tenerlo bien integrado, nos hace que no tengamos resistencias emocionales a lo que queremos.

ARQUETIPO PATERNO:

El Arquetipo Paterno, nos permite cortar con lo que amamos, nos apegamos y nos identificamos. El padre corta con el vínculo con la madre y le marca una dirección al hijo o hija. El padre nos da un referente: un hacia donde quiero ir. El padre nos da una identificación con nosotros mismos. El padre es el que corta y este corte nos permite ir más allá de lo desconocido por nosotros, esto implica conocer nuestra parte divina. Cuando no sabemos vivir en lo desconocido, es porque nos quedamos atrapados en nuestra parte de confort, es porque no tenemos bien instalado el arquetipo del padre que es el que nos permite cortar esto. Es el que nos permite poner corte a cualquier situación que no nos guste en nuestras vidas, es el que nos da el poder de poner límites. Con la madre tenemos el talento, la fuerza y con el padre tenemos la dirección desde donde queremos proyectar esto, tenemos el referente, el adonde quiero o no quiero llevarlo. Te permite poner un a donde de todo lo que hemos conseguido desde la madre.

El psiquismo lo integramos así, primero con la madre: la madre es Amor es el Todo, todo es SÍ, con el padre aparece el NO, la dualidad SÍ y NO y el Deseo. Cuando lo he integrado en mí el SÍ y el NO y yo soy el que decido, es cuando creo mi propia Ley, y a esto le llamo crédito, poder personal. Aquí aparece uno de los códigos Andinos el “Munay” que es Amor, Deseo y poder integrados en un mismo estado. Con mi poder personal elijo lo que quiero Amar y Desear. Y con éste código el psiquismo se completa.

MODOS DE INSTALAR ARQUETIPOS:

Como los arquetipos son símbolos, lo podemos hacer desde el mundo simbólico. Haremos cualquier ritual, que nos permita bajar o instalar el arquetipo paterno o materno. Hacemos un simbolismo, una representación, asumiendo que integramos esto en nuestras vidas.

Ejemplo: Dibujamos un arquetipo paterno y otro materno, mientras hacemos que sentimos que esto que sale de nosotros es nuestro propio arquetipo, a cada pincelada, como es algo que sale de dentro a fuera, el mero hecho de pintarlo, lo va activando por dentro. Luego durante 40 días, hacemos un trabajo energético con él, lo reconocemos, lo integramos, hacemos una conexión interna con este arquetipo. El día 40 lo quemamos y ya lo tendremos integrado en nosotros. Son 40 días, porque es lo que tarda un proceso en convertirse en automático y los patrones se crean en la parte mental por repetición.

Fuente: El Mundo Simbólico y los Arquetipos Paternos por Miguel Valls.

Con Amor Evelyn.

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