Mi gato es mi guardián espiritual

Misteriosos, superiores, enigmáticos, mágicos. Estas características fueron y son atribuidas a los gatos, en más de una cultura. Venerados por los egipcios – que los cuidaban como dioses – pero también malditos por la creencia de su conexión con la brujería y magia negra. Los gatos a través de la historia, han sido conectados con numerosas creencias y leyendas, siendo probablemente el animal más místico que existe.

Mi gato es médium, sanador, místico, brujo, alquimista y parapsicólogo. Es una oportunidad de meditación permanente a mi lado, es mi maestro de la paciencia, atención, silencio y misterio.

El gato es un buda silencioso, meditativo y sabio para contestar las preguntas dudosas, aguardando a que, en nuestra eterna búsqueda, encontremos el camino, en vez de enseñarlo ya preparado, conocido y trillado.

Un gatito es una lección diaria de afecto verdadero y fiel. Sus manifestaciones son íntimas y profundas. Exige dedicación, entrega y atención. Las personas descuidadas no son del agrado de los gatos. Personas chillonas le irritan. Todo lo que necesite promoción o explicación requiere afirmación. Vive de la verdad y no se ilusiona con las apariencias. Nadie en la naturaleza ha aprendido a bastarse (hasta en la higiene) a sí mismo, como el gato. Ejemplo de sueño, musculación y relajación.

Mi gato me enseña todas las posiciones de respiración de yoga posibles.

Mi gato me enseña a dormir con entrega total y sí tú tienes un gato sabrás que nos muestra el ritual de recuperarnos energéticamente en el Cosmos. Nos enseña a despertar con el masaje más completo de todos los músculos, preparándolos para una acción inmediata. Si los entrenadores físicos practicarán el calentamiento que hace el gato, los jugadores de la banca no llevarían tanto tiempo (aprox. 15 minutos) ejercitándose para entrar al campo.

“El gato es una oportunidad de interiorización y sabiduría, hecha por el misterio a la disposición del hombre”.

Se dice que el gato es un animal que tiene mucho cuarzo en la glándula pineal, por lo tanto es un transmutador de energía y un sanador nato, pues capta la energía de baja vibración del ambiente y la transforma en saludable. Normalmente, donde él se acuesta con frecuencia es una señal de que la energía está densa; en caso de que el gato se arrincone en alguna parte de nuestro cuerpo de manera insistente, es una señal de que aquel órgano  ó miembro está enfermo, (o próximo a enfermarse), pues el ya percibió la energía y vibración que está generando esta desarmonía, por lo tanto, en acto de amor  puro e incondicional, nuestro amado gatito elige limpiarla y transmutarla.

El amor del gato por su dueño es de desapego. Click To Tweet

En el Egipto de los faraones, el gato era adorado en la figura de la Diosa Bastet, representada comúnmente con el cuerpo de una mujer y cabeza de gata. Esta bella Diosa era el símbolo de la luz, del calor y de la energía. Era también el símbolo de la luna y se creía que tenía el poder de fertilizar la tierra y los hombres, curar enfermedades y conducir el alma de los muertos. En aquella época, los gatos eran considerados guardianes del otro mundo y eran comunes en muchos amuletos.

“El gato inmortal, existe en algún mundo intermediario entre la vida y la muerte, observando y esperando, pasivamente, hasta el momento en que el espíritu humano se vuelve libre. Entonces y solamente así, el guiará el alma hasta su reposo final”.

Yo amo y adoro a mi gatito Angelo, ya tengo casi 3 años conviviendo, aprendiendo y creciendo con él desde que lo adopté, ¿y tú tienes gatitos? ¿crees que los gatos son nuestros maestros del desapego y sanación? cuéntame en los comentarios.

Con amor, Evelyn.

2 Comment

  1. Claudia Álvarez says: Responder

    Si me encantan los gatos. Tengo cuatro uno para casa miembro de la familia.

    1. Que bello Claudia 🙂

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