La Mariposa: Símbolo Sagrado de la Sacerdotisa

La mariposa como símbolo es un SER muy sutil, es la esencia del alma que se manifiesta en sí misma. En los tiempos prehispánicos fueron admiradas por los aztecas debido a su belleza, las llamaban “Papalotl” (en náhuatl), aunque las mariposas azules las identificaban con el nombre de Matlalpapalotl, que significa “mariposa turquesa”. También se le conocía como Quetzalpapalotl o “mariposa sagrada”.

En la Biblia, las mariposas representan el pasaje de la Tierra al Paraíso. Son el símbolo de la transformación, la transmutación, la metamorfosis y la capacidad de sortear los obstáculos y vencer el miedo al cambio.

Photography: Clara Copley

Para los celtas, las mariposas tenían una simbología concreta: representaban su creencia en la existencia de las hadas. Muchos de nuestros antepasados lucían broches o insignias que denotaban la creencia y el respeto por esos espíritus ancestrales. La mariposa, según los celtas, es símbolo de los Sidhe, “señores inmortales de los elementos” o “elementales”. Representa una metamorfosis, una transición metafórica de los espíritus que esperan renacer, “morir”, en el Otro Mundo para nacer en éste, en un perpetuo intercambio. A estos espíritus que han de volver a nuestro mundo, se los solía representar como las hadas, montados en mariposas, para recordarnos el simbolismo de este aspecto transformador.

Photography: Cyril Lagel

En Japón, la mariposa es símbolo de la mujer. En la mitología europea, la mariposa simbolizaba el alma inmortal (psyche). Una pintura griega muestra el dios Eros arando un campo con 2 mariposas tirando del arado: la pareja de mariposas simbolizaba la felicidad conyugal.

La mariposa es el único ser viviente capaz de cambiar por completo su estructura genética durante el proceso de transformación: el ADN de la oruga que entra al capullo es diferente al de la mariposa que surge. Es, pues, el símbolo de la transformación total. Representa la necesidad de cambio, de mayor libertad y a la vez simboliza valentía.

Photography: Clara Copley

Es el símbolo del neolítico de la Gran Diosa en función como Madre de la Magia. La mariposa, o la crisálida, es el símbolo Divino de la transformación. Poseía el secreto de la vida; se representa en su honor el Yoni, antiguos símbolos triangulares de la feminidad, la matriz. La mariposa trae la vida tras la muerte, y es patrona de la reencarnación. Vive muy poco tiempo, su corta vida nos habla del grado de sutileza de nuestra propia vida, de lo efímero que es este tiempo y de la fragilidad de sus alas maravillosas. Es el símbolo del alma, del espíritu.

Para mí, la mariposa es la representación del fuego, y la fragilidad femenina de la hermosura de sus alas simboliza esa sutileza y belleza que hombre y mujer deben rescatar en su camino de evolución del alma. El fuego que representa el amor y la pasión, pero también representa el espíritu, al fuego Divino, Creador, que se expresa en la belleza del acto del amor, tan sutil y tan hermoso como una mariposa.

Photography: Clara Copley

La evolución de la vida de una mariposa simboliza nuestra propia evolución en el camino de la vida: pasamos de ser una larva a ser un capullo, y sólo a través del esfuerzo y la evolución misma se llega al estado de mariposa.

En este extracto del libro “Luna Roja” de Miranda Gray comparte:

“El uso de la mariposa como símbolo de la feminidad se remota a la era neolítica; su imagen representaba a la Diosa minoica de la vida y la fertilidad, y la forma de sus alas imitaba los labios que circundan la vagina femenina. En la cultura azteca encarnaba la fertilidad y la vegetación, y había una especie en particular que simbolizaba a la diosa en los rituales asociados con las mujeres y las flores.

Photography: Ben Toms

La mariposa estaba vinculada tanto al alma y al fuego del espíritu como al renacimiento. Así, la oruga que se transforma en mariposa era una metáfora del concepto de la vida después de la muerte: es el viejo cuerpo apegado a la tierra que deja paso a una forma nueva y más bella. Un ejemplo es la leyenda irlandesa en la que la doncella Etain, convertida en mariposa por una rival, viaja por todo el mundo bajo esta apariencia hasta que renace como humana nuevamente.

Photography: Miles Aldridge

Así mismo se la relacionaba con el fuego; de hecho, la palabra gaélica que daba nombre a la antorcha que se encendía en la fogata ceremonial y a su vez se utilizaba para encender los fuegos de toda la comunidad también quería decir «mariposa».

Tal como sucede con otras imágenes femeninas, también se la asoció con la luna, pues la curva de sus alas reflejaba las fases creciente y menguante, y en la cultura minoica la estilización de su figura originó la imagen del hacha de dos cabezas o labrys.”

Para mí la mariposa azul es el símbolo de la sacerdotisa.

En el camino de desarrollo como sacerdotisa debes encontrar tu propio símbolo, que no siempre será un ave, un insecto o algo físico, a veces puede ser música, colores, imágenes o palabras clave, que aparecerán en determinados momentos de tú vida. 

Descubre tus propios mensajes, tus propios símbolos, en los cuales confíes para emprender tu destino, reforzar decisiones o estar segura sí vas en el camino de vida correcto para ti. 

Con amor, Evelyn. 

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