Las fases lunares y tu personalidad

Aunque parezca un dato general, para la astrología ninguna información es ociosa. Cada momento del tiempo tiene su sello energético, y una de las funciones psicológicas -en una carta natal- es la Luna, que muda fases hasta completar un ciclo de 28 días. La información de en qué fase de la Luna nacimos permite entender la naturaleza más profunda de los mecanismos de la vida dentro de la personalidad de un individuo.

Según el astrólogo Dane Rudhyar, las fases de la Luna dan la estructura de la personalidad con datos psicológicos significativos.

Veamos algunas características personales para cada fase.

Luna Nueva

Art: New Moon by Camilla Chew

La persona que nace en el período de Luna Nueva tiene mucho impulso, inocencia, deseo; es inquieta, le gusta explorar, trabajar con otros pero sin relacionarse demasiado. Experimenta su vida a puras pruebas de ensayo y error, y todo desde el plano de gran subjetividad. Cuando se le aclara el proyecto, puede crearlo con ánimo de realizador y plasmarlo en lo real y concreto, y a su vez, darlo a conocer.

Para la persona que nace en Luna Nueva, es difícil discernir entre qué quiero (Sol) y qué necesito (Luna), y a veces hay una identificación demasiado literal con los padres. Es por eso que los nacidos en Luna Nueva hacen un trabajo interno de re-creación individual. Son personas que se inventan a sí mismas con una fuerza que a veces los sorprende a ellos mismos, porque se vuelven independientes y autosuficientes a pesar de sus inseguridades.

La Luna Nueva es también el momento de nuevos comienzos. Una vez por mes, cada uno de nosotros tenemos la oportunidad de empezar de nuevo en el ámbito del signo y casa en la que se haga la Luna Nueva de ese mes en nuestras cartas. Eso que proyectamos durante una Luna Nueva no será visto de inmediato: recién estamos plantando, falta aún para la cosecha.

Luna Creciente / Cuarto Creciente

Alexander McQueen

Los nacidos durante la Luna Creciente son personas con el desafío de fortalecerse para penetrar la tierra donde ha sido plantada la semilla y lograr ver la superficie. Son gente con fuerza para luchar, a quienes la vida les da muchas oportunidades para enfrentar desafíos. A diferencia de los nacidos en Luna Nueva, ellos no parecen ser dueños o autores del proyecto, sino jugadores o soldados de la “primera línea de fuego” que deben abrir caminos con objetivos que no les parecen claros. Muchas veces se atan al pasado como un espacio de confort o seguridad, les cuesta irse de la casa de sus padres, rechazan las aventuras y, sin embargo, las viven incluso a pesar de ellos mismos.

La Luna de Cuarto Creciente obliga a la acción: la planta está firme en la tierra, pero ahora ha brotado y crece hacia el cielo. A pesar del miedo al futuro, las personas nacidas bajo el cuarto creciente son activas e independientes, pioneras que pueden resolver problemas inesperados con rapidez. De hecho, son gente que no disfrutan de momentos tranquilos y muchas veces crean problemas cuando no los hay. Una oficina ruidosa, una sala de emergencias, ésos son los ámbitos de la Luna en Cuarto Creciente.

Alexander McQueen

Quienes nacieron en la fase de Cuarto Creciente experimentan tensiones, generalmente como crisis entre lo pasado y lo que vendrá o en los momentos en los que se presenta el desafío de un cambio. La persona siente resistencias, está entre la espada y la pared ante la toma de decisiones y definiciones a futuro. Se le presentan aprendizajes de terminar algo y completarlo, para poder empezar otra cosa. Una vez que define, puede centrarse y emprender con pragmatismo y eficacia lo nuevo. Algunas funciones de esta fase: conduce, proyecta, admite, construye, absorbe, inhala, almacena energía, acumula fuerza, invita al cuidado y a al restablecimiento.

Quienes nacen bajo la Luna Gibosa Creciente ven salir los capullos del fruto de la planta. Después de tanta lucha, han encontrado un lugar en el mundo, un punto de anclaje a partir del cual pueden refinar o retocar aspectos, dejando de lado aquellos superfluo, pero los cambios radicales son rechazados y el mayor miedo es el de tener que volver al punto de partida. Por eso, quienes nacen durante esta fase lunar son personas fundamentalmente perfeccionistas y analíticas, interpretando y corrigiendo lo que otros han creado.

Luna llena

Art: Camilla Chew

Quienes han nacido en la fase de Luna llena tienen una división interna entre dos cosas que parecen irreconciliables pero que pueden complementarse, una vez superado el conflicto. Existe gran dependencia de la opinión ajena y se necesita distancia para clarificar las ideas o para verle la cara a ese otro tan necesario, reflejo donde mirarse y reforzar la identidad. Tienen una personalidad estratégica, brindan ideas, promueven el encuentro, el entendimiento en los vínculos, la mediación. Diseminan lo que han aprendido, aconsejando, y estructuran su experiencia en algo concreto.

La Luna Llena, con la oposición Sol-Luna, es otra etapa de crisis: la flor se abre, es el momento de evaluar por primera vez el fruto del trabajo duro. Nacer bajo la Luna Llena implica haber completado una etapa de construcción personal y buscar, ahora, el vínculo con otro para continuar el crecimiento. En general, son personas que idealizan la pareja y las relaciones interpersonales, pues creen que el otro ha hecho un camino igual al propio y es duro para ellos encontrarse con relaciones que los obligan a la dependencia.

Luna Menguante / Cuarto Menguante

Pasada la Luna Llena, la Luna Gibosa Menguante ve cómo la flor da paso al fruto, a la cosecha, y busca ofrecerlo a los demás. Son personas que buscan transmitir experiencias y mensajes. Muchas veces son profesores o comunicadores, gente que quiere estar rodeada de otras personas y que sufre cuando no es escuchada o sus palabras no son consideradas.

La persona que ha nacido en la fase del Cuarto Menguante de la Luna le teme a la sensación de vacío, y de no hacer nada, porque este período es disolvente más que formante. Necesita descubrir que la oscuridad une. Aprende a su vez, a integrarse a alguna clase de totalidad, y que si bien los cambios de conciencia son críticos, le permiten descubrir sus cualidades internas, con respuestas que provienen de su interior. Cuando logra integrar su yo en un todo mayor, se vuelve solidario, espiritual, se motiva con búsquedas que dan sentido colectivo a su propia trascendencia. Produce resultados más abstractos y se identifica con el resto de la humanidad, lo cual la refuerza para brindar su sabiduría. Algunas funciones: aclara, exhala, invita a la actividad y al gasto de energía.

La Luna Menguante es el puente entre el pasado y el futuro. Algunos astrólogos consideran que los nacidos durante esta fase lunar son gente con fuerte carga kármica de la que requieren liberarse para empezar a vivir sus vidas. De cualquier manera, son gente que lleva en su interior la experiencia de todo el ciclo lunar, por eso durante la infancia son señalados como niños diferentes, quizás más taciturnos, de seguro más maduros. Lo mejor es proponerse objetivos cortos en el día a día: completar algo y dejarlo ir es la misión de estas personasDesintoxicarse de lo que no se necesita para luego iniciar de nuevo un ciclo, saber que el fruto debe pudrirse para abonar la nueva planta que está por nacer.

Si te intereso el tema de las fases lunares y cómo influye tu luna natal en tu personalidad, te recomiendo que leas “Lunática” por Mimy Cirocco. 

Espero que hayas disfrutado del tema de hoy, con amor, Evelyn.

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